Reconocen labor humanista del albergue San Juan Bosco
RUBÉN A. RUIZ
raruiz@elimparcial.com
Hermosillo, Son.(FJSH)
Gracias a la labor humanista realizada por más de 30 años en
apoyo a los migrantes, el albergue San Juan Bosco recibirá
el reconocimiento del Premio a la Filantropía 2012 en la
categoría de Instituciones. El comité organizador del Premio
a la Filantropía 2012 está conformado por la Fundación
Educativa y Cultural Don José S. Healy, Fundación Esposos
Rodríguez y Fundación Maldonado.Francisco Loureiro Herrera,
propietario del albergue San Juan Bosco, recordó que desde
hace muchos años han participado en la filantropía junto a
mucha gente voluntaria a favor de los migrantes. “Habíamos
participado durante mucho tiempo y no habíamos ganado y qué
bueno que fue la categoría Institución la que ganó. “Para
todos los que damos el servicio en el albergue es un orgullo
saber que nos toma en cuenta la filantropía sonorense
otorgándonos este premio”, apuntó. Los ganadores de las
otras dos categorías son en Empresa: Navojoa Motors S.A. de
C.V y en Persona: Aída Josefina Isibasi Araujo de Hodgers.
La entrega de reconocimientos será el próximo 6 de junio.
NACE LA IDEA
Loureiro Herrera recuerda que la idea inició al ver a tanto
migrante deambulando por la calle. “Veíamos que no atendían
al migrante repatriado en Nogales y siempre que llegábamos
en estos negocitos veíamos gente durmiendo en la banqueta y
en 1982 cuando empezamos eran demasiado bajas las
temperaturas en invierno.“Mi esposa y yo pensamos ayudar a
esta gente, pero cuando empezamos a ayudar informaron que en
la placita Miguel Hidalgo había más gente, había más de 160
gentes; dormían, iban al baño en la plaza y pidiendo dinero
a la gente que pasara; era molesto para la sociedad”,
recordó. En el albergue, destacó, primeramente no estaba
acondicionado, estaba muy deteriorado pero había un techo y
donde protegerse. “Iniciamos con miles de dificultades porque
nos agarró desprevenido esto y batallamos un poco para poder
arrancar”, destacó.
Francisco recuerda que primero empezaron a trabajar en el
albergue él y su esposa Gilda, además de sus familiares,
quienes se unieron a la causa en año 1982. “Empezamos Gilda
y yo y hablamos a la familia, hermanos, hermanas que viven
en Estados Unidos, los invitamos, siempre nos juntábamos los
fines de semana y esa ocasión fue para hablar de la ayuda a
migrantes. “Aceptaron todos y nos pusimos de acuerdo con
trabajar, después invitamos a muchas amistades en Nogales
que aún están con nosotros apoyándonos y de esa manera
fuimos creciendo hasta ahorita”, sostuvo. El local ubicado
en la colonia Municipal, el que hoy día ocupa el albergue es
de una persona que desde entonces se los ha prestado, pero
por decisión del mismo es que no se revelara su nombre. “Era
un tipo almacén porque anteriormente había estado el Asilo
de Ancianos San Francisco; vimos que se podía acondicionar y
lo acondicionamos, batallamos mucho, no fue nada fácil
porque creció el flujo de migrantes”, sostuvo. Fue como en
noviembre de 1982 (cuando empezó, pero el 31 de enero de ese
año se iniciaron con los trabajos), agregó, pero ya habíamos
ayudado.
SAN JUAN BOSCO
El bautizar al albergue con el nombre San Juan Bosco es en
relación con la obra de este santo. “Al conocer la historia
de don Bosco nos llamó la atención y las reuniones con la
familia eran más continuas y nos juntábamos antes para irnos
a una comida, divertirnos, pero ahora era para poder seguir
ayudando a la gente. “Convivir los fines de semana con los
migrantes de los albergues, nos platicaban las historias,
cómo venían, que son las mismas hasta ahorita y nos fue
gustando el servicio que dábamos”, destacó.
Ya no había gente en la plaza ni en las calles pidiendo para
un taco, ya tenían dónde pasar la noche y comer. “La obra de
don Bosco fue principalmente en niños y jóvenes y fue
migrante; cuando dejó su casa anduvo en todas partes
buscando, trabajando y ayudando a la gente; a pesar de que
era muy pobre ayudaba a los jóvenes y los niños. “Después
hizo un albergue en la casa de su mamá, llevó jóvenes de la
calle que no tenían dónde vivir, una historia bonita la de
don Bosco; inclusive cuando nos reunimos platicamos de la
historia de don Bosco”, sostuvo.
SATISFACCIONES
Para don Francisco el operar este albergue que ya tiene más
de 30 años al servicio de los migrantes les ha dejado muchas
satisfacciones. “Sobre todo que en Nogales se ve más paz y
tranquilidad en los ciudadanos porque no son molestados por
los migrantes para pedirles para comer ni tampoco verlos
hechos bola en la placita dando problemas a la comunidad.
“Es satisfacción de poderlos ayudar y saber que
instituciones gubernamentales se han fijado en el trabajo que
estamos haciendo durante tanto tiempo”, subrayó. Ahora está
Derechos Humanos, Gobierno federal por parte del Instituto
Nacional de Migración (INM) haciendo un Centro Integral de
Atención y han surgido más instituciones como Grupo Beta.
“En ese tiempo no había eso, está la oficina del Empleo que
apoya a los migrantes y la Dirección de Atención a
Migrantes, han surgido muchas instituciones del Gobierno
viendo el trabajo que hacemos”, añadió. Hoy día están
recibiendo alrededor de 120 migrantes diarios en el
albergue, tanto repatriados como en tránsito.
‘‘Para todos los que damos el servicio en el albergue es un
orgullo saber que nos toma en cuenta la filantropía sonorense
otorgándonos este premio”
‘‘Mi esposa y yo pensamos ayudar a esta gente, pero cuando
empezamos a ayudar informaron que en la placita Miguel
Hidalgo había más gente, había más de 160 gentes; dormían,
iban al baño en la plaza y pidiendo dinero a la gente que
pasara; era molesto para la sociedad”, recordó.
‘‘Empezamos Gilda y yo y hablamos a la familia, hermanos,
hermanas que viven en Estados Unidos, los invitamos, siempre
nos juntábamos los fines de semana y esa ocasión fue para
hablar de la ayuda a migrantes”
‘‘La obra de don Bosco fue principalmente en niños y jóvenes
y fue migrante; cuando dejó su casa anduvo en todas partes
buscando, trabajando y ayudando a la gente; a pesar de que
era muy pobre ayudaba a los jóvenes y los niños”
FRANCISCO LOUREIRO HERRERA
PROPIETARIO DEL ALBERGUE SAN JUAN BOSCO.
Tres décadas de servicio El 31 de enero de 2012 cumplieron
30 años de operación. Inició al ver la necesidad de
migrantes sin comer y pasando fuertes fríos en las calles de
Nogales. Familiares del matrimonio Loureiro Esquer iniciaron
con este albergue en 1982. Fueron sumando amistades a lo
largo del tiempo que los han seguido apoyando. En el 2008 se
constituyeron como institución de asistencia recibiendo
beneficios para apoyarse en los gastos.
Nota Publicada: 4/6/2012 10:48 am
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